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2016
02/08/2016

Exposición Omega y los Juegos Olímpicos

Llegan los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y no sólo los deportistas de élite tienen un reto. La victoria o el fracaso dependen de milésimas de segundo, y sólo una sola marca dicta el veredicto, Omega. A lo largo de su historia como firma cronometrador Oficial de los Juegos Olímpicos, Omega ha ayudado a captar algunos de los momentos deportivos más notables. Todos estos momentos están recogidos en una exposición en la boutique de la Calle Argentería de Girona de Pere Quera, el primer punto de venta en la demarcación de Girona y máximo representante de la marca en la provincia de Girona.
La primera de las metas que vienen representadas fecha de 1932, un año decisivo en la historia de la medición deportiva, ya que por primera vez, se confió a una sola compañía privada para el cronometraje de todas las pruebas en los Juegos Olímpicos. Ese honor le correspondió a Omega, que envió a un cronometrador y 30 cronógrafos de alta precisión, certificados todos como cronómetros por el observatorio de Neuchâtel en Suiza. En esta primera ocasión como firma cronometradora Oficial de los Juegos Olímpicos, Omega registró resultados aproximados hasta décimas de segundo.
A medida que los deportistas se han ido haciendo más veloces y la competitividad ha ido aumentado, Omega también ha buscado la excelencia con investigación y máximo esfuerzo. Esto ha dado sus resultados. Cuando los Juegos Olímpicos llegaron en Londres el 1948, se presentó una de las mayores revoluciones en el cronometraje deportivo. La primera cámara photofinish, llamada "Magic Eye", presentada por Omega para permitir determinar las posiciones exactas de los atletas en cruzar la línea de meta.
A lo largo de 84 años como cronometrador olímpico, el prestigio se ha basado en la dedicación y la pasión. En los Juegos Olímpicos de Río, Omega llevará su tecnología de cronometraje más avanzada, desde pistolas de salida electrónicas a cámaras de alta velocidad que pueden medir hasta una milésima de segundo. En total se enviarán a Brasil alrededor de 480 toneladas de equipamiento, kilómetros y kilómetros de cableado y 450 cronometradores.
Para Omega, estar en los Juegos Olímpicos es un auténtico motivo de orgullo y también de responsabilidad, al saber que cualquiera que suba al podio en esta competición lo hará con la seguridad más absoluta de que la exactitud de la medición certifica su medalla.
En la exposición que se puede ver estos días en la boutique de Pere Quera Girona, además de fotografías y la explicación de la historia, también hay una representación de los relojes que la marca ha creado en edición especial y limitada para este evento. En concreto, la firma suiza presenta un reloj Seamaster Diver 300M "Rio 2016", un Seamaster Bullhead "Rio 2016" y un Speedmaster Mark II "Rio 2016". Los tres modelos salen con un estuche especial y los colores y el logotipo de estos Juegos Olímpicos.
La exposición de Omega y los Juegos Olímpicos se puede ver en Pere Quera 1887 hasta el próximo 15 de septiembre.
 
Exposición Omega y los Juegos Olímpicos
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